Informe
Agosto
10 de
2007
-
Por las
demoras
en Aeroparque
se cruzan
el Gobierno
y Aerolíneas
En
el matutino
Clarín
del pasado
26 se leía
que: “La
empresa
dice que
es porque
deben respetar
los tiempos
entre vuelos.
Para Defensa,
hay falta
de aviones
y sobreventa
de pasajes.
Por la sobreventa
de pasajes,
reprogramaciones
y demoras
de entre
dos y seis
horas, ayer
-como ya
había
sucedido
el fin de
semana,
aunque esta
vez sin
episodios
de violencia-
fue otro
día
caliente
en Aeroparque.
Y también
fuera de
allí:
mientras
la empresa
Aerolíneas-Austral
responsabilizó
por la situación
a la Fuerza
Aérea,
el Ministerio
de Defensa
respondió
que el problema
surgió
de la compañía
aérea,
debido al
número
insuficiente
de aviones,
a la "sobreventa"
de pasajes
y a la mayor
demanda
por las
vacaciones
de invierno.
"El
radar de
Ezeiza funciona
a pleno",
ratificó
a Clarín
el comandante
de Regiones
Aéreas,
brigadier
José
Antonio
Alvarez,
en coincidencia
con un comunicado
que difundió
anoche la
cartera
de Defensa.
Por su parte,
un vocero
de Aerolíneas
sostuvo
que lo ocurrido
ayer fue
producto
del arrastre
de las cancelaciones
y demoras
del día
anterior,
cuando 75
aeronaves
partieron
del aeropuerto
porteño,
un 25% más
que en cualquier
domingo
"normal"
del resto
del año.
Para
este lunes
debían
partir 60
aeronaves
de Aerolíneas-Austral
y a las
seis de
la tarde
todavía
quedaban
en pista
20 aparatos
de esa compañía,
que reprogramó
cinco vuelos
durante
la jornada
y que despachó
sus vuelos
(ninguno
salió
a horario)
con 100
minutos
de demora,
en promedio.
Los vuelos
reprogramados
por la empresa
Aerolíneas-Austral
durante
el día
fueron los
destinados
a Bahía
Blanca,
Córdoba,
Calafate,
Iguazú
y Río
Grande.
En
el arranque
de las vacaciones
de invierno
para la
Capital
Federal
y la provincia
de Buenos
Aires, también
se sumó
la demanda
de los viajeros
en cuyos
distritos
finalizó
el receso
de julio.
Familias
que habían
comprado
sus pasajes
con meses
de anticipación
encontraron
que uno
o varios
de sus miembros
no tenían
lugar en
los vuelos
(ver Testimonios).
Y en la
mayoría
de los casos
debieron
reprogramar
su viaje
para hoy
y perder
entre uno
y dos días
de vacaciones.
Para prevenir
la furia
y los destrozos
del domingo
a la madrugada,
fue reforzada
la seguridad,
con un guardia
por cada
mostrador
de embarque.
El
brigadier
Alvarez
informó
a Clarín
que las
demoras
se debían
a "las
demoras
en la afluencia
(aterrizajes)
y en la
asignación
de slots
(el tiempo
entre un
despegue
y otro),
desde la
torre de
control
de Aeroparque".
Antes, el
vocero de
la Fuerza
Aérea,
mayor Alejandro
Argañaraz,
había
respondido
a Aerolíneas
que las
demoras
se debían
a "cuestiones
específicas
de las empresas".
Más
tarde, Alvarez
fue categórico:
"El
radar de
Ezeiza funciona
y sirve
a Aeroparque.
Sería
bueno que
cada empresa
informe
al pasajero
la causa
de las demoras;
las pantallas
no alcanzan".
"La
torre de
control
de Aeroparque
cuenta con
una reproductora
de la pantalla
del radar
de Ezeiza,
que está
en servicio",
sostuvo
anoche el
Ministerio
de Defensa,
en clara
desmentida
de las afirmaciones
de voceros
de Aerolíneas.
Para esta
empresa,
la clave
del conflicto
es que Aeroparque
continúa
operando
con control
manual,
con espacios
de por lo
menos diez
minutos
entre uno
y otro despegue
y aterrizaje,
tal como
se les había
impuesto
por orden
judicial.
Defensa
y también
el jefe
de Operaciones
Aéreas,
brigadier
Alvarez,
aclararon
que todo
el tráfico
aéreo
metropolitano
es monitoreado
desde Ezeiza.
"No
tiene vigencia
entonces
la orden
de despegue
con una
separación
de al menos
diez minutos
que dictó
el juez
Norberto
Oyarbide
mientras
el radar
de Ezeiza
estuvo fuera
de servicio
por la caída
de un rayo.
Ya fue reparado
y funciona
desde el
9 de julio
pasado",
aclaró
Alvarez.
Fuente:
http://www.clarin.com/