Ediciones anteriores

Editorial edición 151 - junio 2010

Glosario de mentiras

Imagen de un Boeing 747 200 “expoliado” al decir de Díaz Ferrán por Air Plus Comet a Aerolíneas Argentinas.

El lunes 24 de mayo, el matutino “Clarín” publicó una nota que un periodista de ese medio le hiciera a Gerardo Díaz Ferrán, quien conjuntamente con Gonzalo Pascual Árias fuera responsable de Aerolíneas Argentinas desde el 2 de octubre de 2001, momento que la Secretaría Estatal de Participaciones Industriales, SEPI, se la regalase a Air Comet, empresa de los nombrados, por el simbólico precio de un dólar. Aeroinfo Latinoamericano desea plantear algunas conclusiones y compartirlas con sus lectores.
Desde ese instante, hasta julio de 2008, fecha en que el Estado Nacional Argentino, por una decisión del Congreso Nacional, dictara una ley, por la cual, aquel, retomara el control de la línea aérea de bandera.
Sin duda es llamativo destacar el cinismo, con el cual, este empresario español, recorre la historia cercana de nuestra aérea, sin hacerse cargo de la más mínima responsabilidad; veamos:

"Nuestros problemas vienen de Argentina"
¿Cómo es eso?

Llegamos a Aerolíneas y Austral en 2001, después de la tragedia de las Torres Gemelas, cuando nadie daba un duro por el futuro de la aviación. Ambas estaban destrozadas. Y en dos años hicimos volar 50 o 60 aviones, pasamos de 6.000 a 8.000 trabajadores y obtuvimos beneficios.

Ambos empresarios, Díaz Ferrán y Pascual, con sólidos vínculos con la facción gobernante en aquellos momentos, el Partido Popular, por aquel entonces, a cargo de José María Aznar, de muy fuertes vínculos con el franquismo y la corona española. Tenían como meta cercana continuar lavando el dinero que el fisco español remitía para “sacar a flote a Aerolíneas”, de acuerdo a datos que tomaron estado público, debido a informes dados a conocer desde la Izquierda Unida Española en las Cortes, Congreso, se habían girado desde la adquisición de la aérea argentina por parte de Iberia hasta el año 2007, nada menos que la friolera de: ¡tres mil quinientos millones de dólares! De los cuales, prácticamente ninguno arribó a nuestras costas.

Detengámonos un instante aquí: La adquisición por parte del Estado Español, de Aerolíneas Argentinas, para ser administrada por la hispana aérea estatal, Iberia, dejó absolutamente en claro, en principio que la aérea española, no estaba en condiciones de controlar a una empresa que, como Aerolíneas, por aquel entonces, la superaba, a pesar que ya venía en caída, en prestigio y calidad de sus servicios.

Sucedió que la administración Ménem, iniciaba su camino privatizador ofreciendo sus dos mas preciadas joyas, Aerolíneas Argentinas y ENTEL. Atento que se habían retirado de la brega los dos mas importantes oferentes: la brasileña Varig con el apoyo financiero del Chase Manhattan Bank y por otro lado: Alitalia amparada por el City Bank, el gobierno de aquel entonces orientó sus esfuerzos para hacer que la operadora de Austral Líneas Aéreas, Cielos del Sur, entregada por el ejecutivo anterior al empresario mendocino Enrique Pescarmona, quien había comprado los pliegos de Aerolíneas, a efectos de conocer en detalle toda la información de su máxima competidora en el área doméstica, volcase su esfuerzo en conjunto con Iberia para quedarse con la aerolínea de bandera.

Vale aclarar que por aquel entonces el 94% del mercado aéreo europeo estaba en manos de British Airways, Lufthansa y AirFrance; el resto de las aerolíneas de la región, entre ellas: Swissair, Sabena, KLM, Olímpic, Austrian, TAP Portugal, Alitalia y la mismísima Iberia luchaban por el restante 6%.

Inesperadamente se le abrió a la española la posibilidad de controlar el apetitoso mercado del cruce del Atlántico Sur dominado por Varig y Aerolíneas, a demás de utilizar a esta como Feeder latinoamericano hacia sus vuelos.

Fue tan estrepitosamente malo el gerenciamiento hispano de su propia empresa de aeronavegación, e incluso, indirectamente el de Aerolíneas, que solo con citar los acontecimientos del año 1992, fecha del máximo déficit de Iberia, a pesar que era la compañía aérea oficial a saber: de la Expo Sevilla, el V Centenario del Descubrimiento de América y las Olimpiadas de Barcelona, se ejemplifican ASÍ, MARCADAMENTE TODOS SUS DISLATES ECONÓMICO FINANCIEROS.

Durante 1997, los españoles terminaron admitiendo su incapacidad al designar como nueva gerenciadora de Aerolíneas Argentinas a American Airlines.Esta nueva operadora, lo primero que hizo fue, venderle, su sistema operativo Sabre por 27 millones de dólares.

El caos generado en la aérea argentina por parte de American fue tan malo o peor que el llevado adelante por Iberia. Ante tal profundo desorden, no le quedó otro camino a la autoridad española que hacerse cargo ella de Aerolíneas Argentinas.
Ante la abulia y el desinterés que destacaba el gobierno nacional de aquel entonces, el que encabezaba Fernando de la Rúa, la responsable por Aerolíneas Argentinas; la Secretaría Estatal de Participaciones Industriales, indujo su rumbo a dejar a nuestra aérea librada a su suerte, por tal, su camino ineludible era la quiebra.

Estos acontecimientos llevaron a que el personal de la aérea se abroquelara en defensa de su fuente de labor bajo la mítica frase: ¡Salvemos a Aerolíneas!
Fue tan intensa la lucha llevada por los trabajadores, que el gobierno español percibió que los acontecimientos se le escapaban de su control; y tanto, en áras de su prestigio, cómo de evitar roces diplomáticos; decidió reprivatizar A Aerolíneas Argentinas.

Los acontecimientos de septiembre de 2001 fueron tan tortuosos, que merecerían ser tratados especialmente.
En una manipuladísima licitación, la aérea nacional le fue entregada a la ignota Air Cómet, dejando de lado a una excelente posibilidad proclamada desde un grupo argentino.

¿Y qué pasó después?

Que ese fue el delito: haber conseguido reflotar la compañía. A partir del tercer año, poco después de la asunción de Néstor Kirchner, empezamos a tener movimientos sindicales inesperados, increíbles. Huelgas que parecían acordadas con El Gobierno. Trabajadores que daban parte de enfermo poco antes de la salida de un avión para generar retrasos. Y el gobierno decidió congelar las tarifas domésticas, mientras la inflación y los salarios comenzaban a subir al 15 o 20%. Aquello se hacía imposible. Le pedí a Kirchner que liberalizara el mercado aéreo, como en Europa, donde eso ayudó a bajar las tarifas aéreas. Pero a un gobierno intervencionista como este ni se le pasó por la cabeza. Y entonces, de tener beneficios pasamos a tener pérdidas.

-¿No los ayudó el boom turístico tras la salida de la convertibilidad?

Nos jugaba en contra. Porque si usted tiene que vender billetes a un precio menor que lo que cuestan, cuántos más billetes venda, más pierde. En un despropósito total, durante dos años no nos aprobaron los balances, aunque estaban auditados por Price Waterhouse. Después firmamos unos documentos para revisiones tarifarias que no cumplieron. La realidad es que el Gobierno nunca cumplió los acuerdos firmados, jamás. Ni siquiera para nacionalizar la compañía. Habíamos acordado un tasador independiente, pero como no les gustó el precio que puso, decidieron fijarlo ellos. Luego se pasaron 2009 diciendo que íbamos a llegar a un acuerdo, pero nos han toreado, nos han expoliado y por eso tuvimos que recurrir al arbitraje del CIADI.

En este párrafo de la nota de Clarín, queda palmariamente visible la mentira que Gerardo Díaz Ferrán en este caso, intenta disfrazar su total irresponsabilidad empresarial en el manejo de Aerolíneas.

Dos acontecimientos deben ser tenidos en cuenta; el primero: la devaluación llevada adelante durante la corta administración de gobierno Duhalde, quien le dio nuevas posibilidades a la aérea, cuyo concurso o quiebra, parecía ya, inevitable. El segundo: los 758 millones de dólares, que el gobierno de la península, vía la SEPI, entregara a este holding, Viajes Marsans. Este aporte de capital, estaba dirigido al pago de las deudas contraídas por Aerolíneas Argentinas durante las gestiones, directa o indirectamente, contraídas bajo la responsabilidad del Estado Español.

El holding Viajes Marsans, no cumplió en nada el mandato contraído, ya que lo que hizo fue una maniobra por la cual sus titulares, Díaz Ferrán, Pascual y el empleado jerarquizado de estos, Antonio Mata Ramayo, por el cual están en manos de la justicia penal madrileña.

Veamos: el perito de la Unidad de Auxilio Judicial de la Auditoría Oficial, Carlos Navas Díaz, investigó los delitos tributarios por los que se acusa a los dueños de Marsans, de haber comprado Air Comet utilizando los créditos concedidos por la SEPI para cubrir la deuda de Aerolíneas Argentinas. Créditos que: no fueron registrados, jamás, en los balances de Air Comet y, por lo tanto, no pagaron tributo fiscal alguno, es decir: cometieron “Delito Tributario”
Ya tiene comprobado, la Justicia Penal, por intermedio del Tribunal de Cuentas en su INFORME DE FISCALIZACIÓN Nº 705 sobre las OPERACIONES del SECTOR PÚBLICO ESTATAL EN RELACIÓN CON AEROLÍNEAS ARGENTINAS.
Allí quedó a la vista el “convenio de aportes irrevocables”, de fecha 15 de octubre de 2001, firmado entre la SEPI e Interinvest, cuando esta aún no había sido comprada por Air Comet con los fondos otorgados por el Estado Español para pagar deudas de ARSA y renovar su flota. El desvío de fondos, sin duda, quedó a la vista de la justicia, Según inobjetables fuentes del foro madrileño, consultadas en exclusiva por Aero Info Latinoamericano, Ya habría quedado demostrado que: Tanto el Consejo Consultivo de Privatizaciones, como la Dirección de Asuntos Jurídicos y también el Consejo de Administración, todos de la SEPI. Como asimismo el Consejo de Ministros, tenían conocimiento de la existencia de dos documentos:
el llamado Convenio de Aportes Irrevocables (del 15/10/2001) -el mismo día que se hacía público el contrato de compraventa de Aerolíneas Argentinas, mientras se vendía a Interinvest, a la sociedad dueña de sus acciones y las de su vinculada Austral: es decir Air Comet.

Dicha compra de créditos le permitió a Air Comet auto-aprobar su propuesta de homologación concursal de Aerolíneas Argentinas, acción prohibida por la legislación de nuestro país.
Como asimismo, apoderarse del 40% de esos 300 millones de dólares en créditos, adquiridos con dinero público español.

El segundo documento, de diciembre de 2001, fue suscrito por Pascual, Díaz y Mata, y constituyó la culminación de la maniobra anterior. En él los firmantes acordaron: capitalizar en Aerolíneas el 40% remanente de los 300 millones de dólares en créditos comprados, a cambio de recibir mayor cantidad de acciones de la aérea factibles de ser transformadas en efectivo, sustraídas ilícitamente a las poseídas por el Estado argentino y los trabajadores de la compañía (PPP).

Este contrato se elevó para su conformidad a la SEPI, que presidía Ignacio Ruiz-Jarabo Colomer, quien nunca lo denunció, a pesar que ello, quebrantaba lo estipulado en el contrato de compraventa de Aerolíneas, suscrito por el Consejo de Administración de SEPI el 2 de octubre de 2001, y autorizado administrativa y políticamente por el Consejo de Ministros el 12 de octubre del mismo año.

Verificado tanto por la justicia penal madrileña como por el Ministerio Fiscal; las sospechas sobre la documentación requerida oportunamente a la SEPI, demostró que tanto Pascual, Díaz y Mata, por Air Comet/Marsans como Gurbindo, Massó y Ruiz Jarabo por la SEPI, vulneraron premeditadamente el contrato legal de compraventa de la aérea argentina, a la vez que desviaron el dinero público español asignado para dicha empresa, hacia otros destinos que los dispuestos y autorizados por la misma SEPI y el Consejo de Ministros.
Entonces, ya en la justicia se demostró que nunca el Holding Marsans, pensaba seriamente en reflotar a la compañía argentina.

Miente Gerardo Díaz Ferrán cuando dice que desconocía los motivos por los cuales el Estado Nacional Argentino había impugnado los balances de Aerolíneas Argentinas durante los años, 2003, 2004 y 2005. Ellas obedecían a las falsedades contables remarcadas en los balances de Air Comet; y si estos negaban la realidad de la aérea argentina, sin duda todas las apreciaciones se alojaban en un campo plagado de falsedades.

Reclaman más de mil millones de dólares ¿no?

Estará por encima de esa cifra, y vamos a ganar. Ahora se están valorando todos los daños y perjuicios. Habíamos adelantado mucho dinero a Airbus para renovar la flota de Aerolíneas y como consecuencia directa de los incumplimientos del Gobierno nos han hecho quebrar Air Comet en España.

En principio, es necesario remarcar que, Gerardo Díaz Ferrán para nada aloja en su interior algún sentido autocrítico. Y dado que él menciona una reserva de aviones hecha con el fabricante Airbus, corresponde aclarar que era intención tanto de Pascual como de Díaz Ferrán, hacerse cargo definitivamente del gerenciamiento de Spanair, propiedad mayoritariamente de Scandinavian Airlines System. La maniobra, descripta claramente en algunos medios hispanos era, encargar 61 aeroplanos a ese fabricante con aval del Estado Argentino, y especialmente la flota de unos 40 aviones del modelo 320 con sus derivados 318, 319 y 321. Y en un momento dado radicarlos en España, matriculados bajo el indicativo “EC” tal como lo son los aviones de orden amparados por las autoridades de la aviación civil de la península, a favor de la nombrada Spanair.
Maniobra que, anteriormente Viajes Marsans había ejecutado con los aeroplanos Boeing 747 propiedad de Aerolíneas, vendidos y realquilados por Iberia bajo el estigma de una operación dominada “sale leasing back”. En este caso se rematriculó a estas aeronaves como españolas y se las colocó bajo la égida de Air Comet. Ergo otra de las tantas falsedades de el titular de la CEOE.

La nueva administración dice que encontró una aerolínea devastada, con muchos aviones que habían sido desguazados para usar sus piezas en Air Comet.

Todo lo que dicen del vaciamiento de Aerolíneas es falso y lo vamos a demostrar en el CIADI.

¿Pero no había unos 50 aviones parados?

Sí, al final llegamos a una situación penosa en la que había aviones sin volar, no había dinero para repuestos ni salarios. Pero no fue consecuencia de nuestra gestión, fue culpa del incumplimiento de los compromisos por parte del Gobierno. El intervencionismo del gobierno argentino es nefasto para el país.

¿Usted asegura que no utilizaba recursos de Aerolíneas para Air Comet?

-Todo lo contrario. Desgraciadamente hemos perdido mucho dinero con Aerolíneas.

Pero aquí, en España, usted está siendo investigado por desvío de US$ 750 millones que le otorgó la SEPI cuando le transfirió Aerolíneas....

Es falso. Todos los fondos fueron a parar a Aerolíneas, los que puso la SEPI y los que pusimos nosotros.

En Argentina hay varios funcionarios y ex funcionarios del área de transporte investigados. ¿Alguna vez le solicitaron una coima?

A mí nadie me pidió nada. Desconozco si se lo han pedido a la gente nuestra en Argentina.

¿Cómo era su relación con Julio De Vido y Ricardo Jaime?

Teníamos una buena relación personal con ambos. Pero la relación profesional era mala porque no cumplían nada. Podrán ser magníficas personas, pero fueron derecho a cargarse Aerolíneas.

Sin duda, la presente, más que una nota, pareciera ser un espacio de publicidad.
Sin duda el periodista que firma esta nota, carecía de la más mínima información sobre el devenir de la aérea de bandera a la cual, personeros como Díaz Ferrán y Pascual vaciaron en la total dimensión del término; de lo contrario debiera haber repreguntado en muchísimas oportunidades.


Martín Castelli
De la redacción de Aero Info Latinoamericano