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Editorial
- enero 2011
Las
víctimas de la quiebra de Air Comet demandan
al Reino de España

Más
de 50 pasajeros afectados por el cierre de Air
Comet han presentado una demanda contra el Estado
por responsabilidad subsidiaria derivada de la
falta de control de la situación financiera
de la aerolínea, que ya estaba en quiebra
al menos desde febrero de 2008, según el
informe concursal de la compañía.
El escrito, según recoge el portal invertia.com,
se ha presentado ante el Ministerio de Fomento
en representación de 465 pasajeros afectados
que reclaman un total de 516.798 euros por los
daños y perjuicios derivados de la "intolerable"
dejación de funciones en el control de
la situación financiera de Air Comet. Los
pasajeros afectados defienden que tanto la legislación
europea como la española obligan al Ministerio
de Fomento a suspender la licencia de una aerolínea
cuando se demuestra que es incapaz de responder
a los pagos frente a los proveedores, la Hacienda
Pública y la Seguridad Social.
"Esas señales objetivas venían
produciéndose desde principios del año
2007", según reza la demanda presentada
por el representante legal de los pasajeros y
director de retrasos.net, Dan Miró. Los
afectados consideran que la Dirección General
de Aviación Civil (DGAC) y la Agencia Española
de Seguridad Aérea (AESA), dependientes
de Fomento, tenían las competencias "exclusivas"
para controlar la situación financiera
y para revocar la licencia de explotación.
Además, defienden que estos organismos
deberían de haber exigido a Air Comet que
suscribiese un seguro de responsabilidad civil
que cubriese los eventos dañosos derivados
de su actividad.
"Al no hacerlo, obraron en contra de la protección
del interés público", argumenta
la demanda, que recuerda que el cierre dejó
23.000 pasajeros afectados, cientos de proveedores
que no cobrarán jamás sus deudas,
más de 750 trabajadores sin empleo, y deudas
millonarias frente a la Hacienda Pública
y la Seguridad Social.
De esta forma, los afectados inician la reclamación
administrativa de responsabilidad subsidiaria
del Estado, aunque esperan una negativa por parte
de Fomento, por lo que, prevén, la demanda
acabará en un proceso contencioso-administrativo
ante la Audiencia Nacional.
Según los administradores concursales,
Air Comet ya estaba en situación de quiebra
casi dos años antes de declararse en concurso
de acreedores en diciembre de 2009, por lo que
el embargo de aviones por un crédito impagado
a la entidad alemana Nord Bank y la prohibición
de seguir vendiendo billetes no fue la causa de
la quiebra.
Informa
el portal Airnews que Air Comet solo posee fondos
para cubrir el 25% de sus deudas.
Los administradores concursales de Air Comet consideran
que los cerca de 25.000 afectados por su cierre
tienen pocas expectativas de cobrar, ya que la
aerolínea tiene un agujero patrimonial
de 235 millones de euros. Así figura en
el informe que presentó la administración
concursal de la aerolínea ante el Juzgado
de lo Mercantil número 8 de Madrid, que
concluye que los 24.907 acreedores no pueden tener
"expectativas de cobro". El informe
revela que el 92,8% de los acreedores (23.131)
son pasajeros que se quedaron sin volar cuando
Air Comet cesó sus operaciones en 2009,
mientras que el resto son proveedores, administraciones
públicas y trabajadores, a los que la aerolínea
debe 6,8 millones en indemnizaciones y 7,2 millones
en salarios. Por su parte, los bienes y derechos
de la aerolínea son, fundamentalmente,
expectativas de cobro de los diversos litigios
que mantiene Air Comet. El principal es la reclamación
para que el gobierno argentino indemnice al grupo
Marsans por la expropiación de Aerolíneas
Argentinas. Dos terceras partes de los activos
de Air Comet corresponden a la posible indemnización
que recibiría por la expropiación
de la empresa argentina, filial de la primera,
a finales de 2008 por parte del Gobierno de Cristina
Fernández de Kirchner. Esta indemnización
está valorada en 66 millones, pese a que
la demanda presentada al Ciadi, el tribunal de
conflictos del Banco Mundial, asciende a 1.000
millones. El Tribunal podría dictar sentencia,
como pronto, en dos años. El primer acreedor
de Air Comet es Teinver, la sociedad de Gerardo
Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual con
la que controlaban la aerolínea, con 101
millones. El dinero que los empresarios aportaron
a la línea aérea (125,3 millones)
provocó la caída de todo el grupo
turístico Marsans. Luego se sitúa
el banco alemán HSH Nord Bank (que financiaba
los aviones) con 22,4 millones, la Tesorería
de la Seguridad Social con 21 millones, la Agencia
Tributaria con 17 millones y los 740 empleados
con 14 millones. A los 23.131 viajeros que se
quedaron sin volar, se les debe 16,4 millones.
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