Informe
noviembre 2007
-
Cirielli les quiere cortar las alas
Desde El Matutino Página
12. 16/11/2007
La
Subsecretaría de Transporte Aerocomercial
amenaza con sanciones superiores a los ocho
millones de pesos por la cancelación
y demoras en los vuelos, que el grupo (Viajes
Marsans) justifica por las licencias a los
pilotos.
La
Subsecretaría de Transporte Aerocomercial,
a cargo de Ricardo Cirielli, denunció
que había detectado casi 200 infracciones
de Aerolíneas Argentinas y Austral
Líneas Aéreas sólo en
la primera semana de noviembre, por cancelaciones,
demoras y vuelos no autorizados. “Por
estos incumplimientos, las empresas quedarían
expuestas a la aplicación de multas
a Aerolíneas de hasta 3.657.600 pesos
y a Austral por 4.428.000 pesos”, señaló
la subsecretaría a través de
un comunicado.
Transporte Aerocomercial, en base a los informes
de sus propios inspectores, señala
que Austral fue la que tuvo más demoras
en el período analizado y Aerolíneas
es la que presenta más cantidad de
vuelos cancelados, repartiéndose así
los méritos. Las multas, recordó
dicha repartición, se calculan según
la gravedad y reiteración de la infracción,
y pueden llegar a un valor de cien veces la
tarifa correspondiente al mayor trayecto del
vuelo en infracción.
La subsecretaría recordó, además,
que existe un proyecto de la misma cartera
“que modifica el contrato de transporte
aéreo, por el que las empresas también
deberán compensar a los pasajeros con
un importe equivalente a 30 por ciento del
pasaje adquirido, que se eleva a 50 por ciento
si la tardanza supera las 8 horas y en los
casos de sobreventa de pasajes”.
Los problemas que arrastran Aerolíneas
y Austral llevaron a ubicarlas, en un ranking
elaborado por la Asociación Argen-tina
de Derecho del Turismo, en los puestos 86
y 87, respectivamente, entre 90 compañías
aéreas calificadas por su grado de
puntualidad. Es decir, que sólo tres
compañías quedaron en peor calificación;
las líneas aéreas de Argelia,
Nepal y Sudán. Pero este análisis
corresponde a verifica-ciones del manejo de
horarios durante los meses de septiembre y
octubre pasados, situación que aparente-mente
se agravó a partir de noviembre, por
el conflicto con la Fuerza Aérea por
el cumplimiento de las licencias de los pilotos.
Aerolíneas comenzó a aplicar
una política de suspensión de
vuelos de cabotaje prácticamente a
diario desde hace dos semanas, aduciendo que
no cuenta con el plantel de pilotos suficiente
para atender el cronograma habitual. Según
la empresa, ello obedece a un requerimiento
de la Fuerza Aérea que la habría
obligado a licenciar a los pilotos con vacaciones
vencidas. Sin embargo, la versión de
los pilotos es otra, muy distinta. “Quieren
disimular la falta de inversiones responsabilizando
a los pilotos, cuando en realidad no hay repuestos
suficientes para atender las aeronaves de
cabotaje”, explicó uno de los
dirigentes de la Asociación de Pilotos
de Líneas Aéreas.
El tema de las inversiones necesarias para
reequipar la flota fue objeto de conversación
entre el presidente Néstor Kirchner
y su par español, José Luis
Rodríguez Zapatero, durante la visita
de este último a la Argentina tras
la participación de ambos en la Cumbre
Iberoamericana en Santiago, Chile. El mandatario
español ratificó su confianza
en el grupo Marsans, accionista principal
de Aerolíneas y Austral. Entre ambos
jefes de gobierno se conversó sobre
la posibilidad de la ampliación de
la participación del Estado argentino
en el capital de Aerolíneas.
Mientras esto sucedía, los principales
accionistas del grupo Aerolíneas Argentinas
y Austral, Gerardo Díaz Ferrán
y Gonzalo Pascual Arias, ratificaron en un
comunicado oficial su confianza en Esteban
Maccari, el principal ejecutivo y responsable
del gerenciamiento de las empresas. Frente
a versiones que anunciaban cambios en la conducción,
ambos accionistas señalaron que Maccari
“es un hombre de nuestra total confianza
y tiene absolutamente nuestro respaldo”.